RANCHERIASTEREO
lunes, 7 de diciembre de 2020
Diomedes Díaz puso a Colombia a prender velitas
lunes, 30 de noviembre de 2020
ALBERTO CONSTANTINO RADA OSPINO "EL GALLO NEGRO"
Por: Juan Rincón Vanegas
martes, 20 de octubre de 2020
SONIA BAZANTA VIDES "Totó la Momposina"
Por: Felix Carrillo Hinojosa.
Su nombre real se perdió entre los golpes constantes de sus ancestros, en un mundo donde ha mandado los tambores como única forma de comunicación entre los pueblos. De esa cultura anfibia que el sabio Fals Borda defendió, surgen los diálogos más sinceros entre los pequeños afluentes a los más poderosos ríos y de estos a nuestros mares. Muchas músicas nacen ahí, que le ha permitido a tantas generaciones recogerla y llevarla a los lugares más lejanos, donde no saben de nuestra existencia.
lunes, 19 de octubre de 2020
ESPERANZA ACEVEDO OSSA "VICKY" Y SU POBRE GORRIÓN
Por: Félix Carrillo Hinojosa "Fercahino"
Su madre, una ama de casa bondadosa y de risa infantil permanente y su padre, un líder de la vieja usanza política y alcalde de su pueblo, decidieron llevarla a la pila bautismal como su esperanza especial, sin pensar que años después, un empresario del espectáculo le cambiaría el nombre, para darle alas a todo el arte que su alma tenía.
jueves, 20 de febrero de 2020
ISMAEL ZULETA. UN SAHAGUNENSE DE VERDAD VERDAD
sábado, 18 de enero de 2020
PROGRAMACIÓN FESTIVAL VALLENATO 2020
La edición 53 rendirá homenaje a Jorge Oñate
La edición número 53 del Festival de la Leyenda Vallenata se realizará entre el 29 de abril y el 2 de mayo de 2020. Jorge Oñate será el gran homenajeado, mientras que el compositor Rosendo Romero Ospino, ‘El poeta de Villanueva’, será reconocido por su gran gesta a favor del folclor vallenato donde ocupa un lugar de honor.
Los organizadores del Festival de la Leyenda Vallenata dieron a conocer la programación de la edición 2020 que comenzará con el desfile de Jeeps Willys Parranderos el sábado 25 de abril. Al día siguiente será el desfile de piloneras en las categorías Infantil y Juvenil. A esto se suma el concurso de Pintura Infantil, ‘Los Niños pintan el Festival de la Leyenda Vallenata’.
A partir del lunes 27 de abril se inician los concursos que son Acordeoneros Categoría Infantil y Acordeoneras Categoría Menor.
El martes 28 tendrán cabida los concursos de Acordeoneros Categoría Juvenil, Acordeoneros Categoría Aficionado y Piqueria Menor. El día siguiente, 29 de abril, Acordeoneros Categoría Profesional, Acordeoneras Categoría Mayor y Piqueria Categoría Mayores. De igual manera, se llevará a cabo del desfile de Piloneras en la Categoría Mayor y el acto inaugural del 53° Festival de la Leyenda Vallenata.
El día 30 de abril se inicia el concurso de Canción Vallenata Inédita.
Programación 53º Festival de la Leyenda vallenata
Sábado 25 de abril
Desfile de Jeeps Willys Parranderos
Domingo 26 de abril
Concurso de Pintura Infantil ‘Los Niños Pintan el Festival Vallenato’
Desfile de Piloneras - Categorías Infantil y Juvenil
Lunes 27 de abril
Primera Ronda Concursos
Acordeoneros Categoría Infantil
Acordeoneras Categoría Menor
Aires: Merengue y Paseo
Martes 28 de abril
Conversatorio
Primera ronda de concursos
Acordeoneros Categoría Infantil
Acordeoneras Categoría Menor
Aires: Puya y Son
Acordeoneros Categoría Juvenil
Acordeoneros Categoría Aficionado
Aires: Merengue y Paseo
Ronda Categoría Piqueria infantil
Primera Ronda Concursos
Miercoles 29 de abril
Acordeoneros Categoría Juvenil
Acordeoneros Categoría Aficionado
Aires: Puya y Son
Acordeoneros Categoría Profesional
Acordeoneras Categoría Mayor
Aires: Merengue y Paseo
Piquería Categoría Mayores
Segunda Ronda Concursos
Acordeoneros Categoría Infantil
Acordeoneras Categoría Menor
Aires: Merengue, Paseo, Puya y Son
Desfile de Piloneras
Categoría Mayor
Ceremonia de Inauguración
Jueves 30 de abril
Semifinal concursos
Acordeoneros Categoría Infantil
Acordeoneras Categoría Menor
Aires: Merengue, Paseo, Puya y Son
Segunda Ronda Concursos
Acordeoneros Categoría Juvenil
Acordeoneros Categoría Aficionado
Aires: Merengue, Paseo, Puya y Son
Piqueria Categoría Mayores y Menores
Primera Ronda Concursos
Acordeoneros Categoría Profesional
Acordeoneras Categoría Mayores
Aires: Puya y Son
Canción Vallenata Inédita
Gran Final Concursos
Acordeoneros Categoría Infantil
Acordeoneras Categoría Menor
Piqueria Categoría Menores
Espectáculo Musical
Viernes 1 de mayo
Semifinal concursos
Acordeoneros Categoría Juvenil
Acordeoneros Categoría Aficionado
Aires: Merengue, Paseo, Puya y Son
Piquería Categoría Mayores
Segunda ronda concursos
Acordeoneros Categoría Profesional
Acordeoneras Categoría Mayor
Aires: Merengue, Paseo, Puya y Son
Canción Vallenata Inédita
Gran final concursos
Acordeoneras Categoría Mayor
Acordeoneros Categoría Profesional
Canción Vallenata Inédita
Espectáculo Musical.
lunes, 16 de diciembre de 2019
ALBERTO"BETO" MURGAS
Nació en Villanueva (La Guajira) un miércoles 8 de septiembre de 1948. En la casa donde vio la luz por primera vez Alberto “Beto” Murgas, por el frente entraba la música por los ensayos de la orquesta de Reyes Torres, mientras que por el patio, se colaban las melodías de Juancho Gil, el papá de “El Turco”; y a dos casas de la suya, vivía Emiliano Zuleta Baquero. Se podría decir que Beto Murgas nació arrinconado por la música, que a Beto lo surtió la brisa. Por ese solar, por donde la música abría portillos para untar el oído de Beto, corrieron sus siete hermanos: Enrique, fallecido; Abalis, Rosita, Mary, Eddy y Darío que son músicos y María Irma. Sus padres, ya fallecidos, fueron José Murgas y Rosa Peñalosa.
En el Liceo Colombia hizo la primaria. Sus inicios fueron como los de todos los músicos de Villanueva: un grupo que tocaba con picos de botella ajustados y, en medio, papel celofán; el acompañamiento era con latas, con peinillas… Después, sus idas a La Sierra, un sector finquero donde los abuelos tenían la suya y por donde transitaban los acordeoneros errantes. Sabido de esa circunstancia, Nelson Martínez, un señor que estaba enamorado de una tía suya, se llevó un acordeón muy pequeño, de dos teclados, para que, cuando los juglares llegaran para el 11 de noviembre, día de San Martín y luego para Navidad, le enseñaran a tocar. Aquel sobrino intrépido se lo encontró y empezó “a fregarle la vida al acordeón”. Héctor Gallo, un vecino, se dio cuenta de que “Betico” tenía actitud musical y le enseñó cómo se debía coger el aparato. A los dos meses de estar en La Sierra, cuando Beto bajó de nuevo al pueblo, ya sabía tocarlo para el asombro de sus vecinos y amigos.
Por entonces, aquella camada de prometeros vallenatos formó una agrupación y su primer contrato lo hicieron con Lázaro Morillo, Lacho, por 30 centavos. El compromiso era tocar un caminoteo, en el Carnaval, que consistía en acompañarlos a ellos disfrazados. “¡Nosotros tocábamos por toda la calle, y ellos hacían morisquetas disfrazados…! Nunca le habíamos visto la cara a una moneda propia. Lo primero que hicimos fue comprar un coco, panela y queso, y darnos un banquete. Después, Ezequiela Sánchez quien ya sabía que yo tocaba y no tenía acordeón, fue a Maracaibo y compró un acordeón para que yo se lo pagara con música. Ella hizo una caseta que se llamaba La Mecedora en honor al gallo famoso de Enriquito López. Luego vino la época en la que Emilianito tenía su grupo y yo el mío; los hijos de los ricos armaban bailes y nos ponían a tocar para ver cuál baile se llenaba más. Ahí nos dábamos espuela con quien hoy es el padrino de un hijo mío, Emilianito”. Recuerda Beto Murgas.
Ya en el colegio Roque de Alba, en donde hizo su bachillerato, Beto agarró la onda de la Nueva Ola, pero al final más pudieron sus raíces. En el 65, enamorado, compuso “Amalia” que nunca se grabó, pero que lo hizo conocer: “Un domingo yo estaba en misa y llegó César Mendoza, el rector del colegio El Rosario que tenía un grupo pero no tenía acordeonero, me sacó de la mano y me llevó donde mi mamá para convencerla de que me dejara ir a Bogotá. A mitad de semana nos fuimos y yo me presenté en La Hora Philips. Toqué “Amalia” y dos canciones más. En Valledupar se armó cierto revuelo, la gente preguntaba por qué no habían llevado a Colacho que era el mejor. Lo concreto es que ya todos empezaron a identificar a Beto Murgas. En el 69, cuando ya Alfredo Gutiérrez era Alfredo Gutiérrez, yo le pedí a Fredy Molina que me lo presentara para que me oyera. De esa reunión salió que Alfredo me grabó “Cariñito mío”, lo que me valió entrar por la puerta grande del vallenato”.
Como durante su época de colegio no existía bus escolar y el pueblo era tan chico, los estudiantes se iban a pie a la casa. En esas caminatas siempre iba una muchachita llamada Isabel Cristina Saurith. A ella le decían “La Negra”. “Nos hicimos novios pero ella era muy celosa, entonces le hice: La negra…dice que ya no me quiere, pero, yo sí quiero a mi negrita…”.
En Valledupar empezó a trabajar con el entonces Ministerio de Salud como promotor de Saneamiento Ambiental y estudiaba Tecnología Agropecuaria en la que hoy es la Universidad Popular del Cesar, además de estar ennoviado con Rosa. Sin terminar esa carrera, se fue a la Universidad de Antioquia y terminó Saneamiento Ambiental. “Después me vine para Valledupar y me casé con Rosa Durán Porto. Eso fue en 1974”. Con ella tuvo dos hijos y extramatrimonialmente, tuvo cuatro: Alberto, que estudió Administración de Negocios e hizo una especialización en Finanzas Internacionales, pero se inclinó más por la música. Hoy tiene un grupo que se llama Gusi y Beto y su primer éxito fue “La Mandarina”, jóvenes nominados al Grammy Latino categoría Cumbia/Vallenato (2008), “como buen descendiente de un Villanuevero debe estar en el cuento de los Grammys”, afirman los tirapiedras.
Luego están Fernando, que es economista; Enrique, que también es compositor; Milena, es abogada y vive en Tunja; Lina, que es Ingeniera de Sistemas y María José, que cursa bachillerato. Para un compositor tan exitoso y prolífico como Beto Murgas, resulta muy complicado señalar una de sus canciones como la más querida, pero en el curso de la conversación, he notado que “La negra”, por sus muchas versiones en todo el mundo, “La gustadera”, “Después de viejo”, “Corazón bandido”, “Las morochitas”, “El dengue de tu amor”, “La trilla”, “Mujeres como tú” o “Nativo del Valle”, podrían resultar algunas de las que nombra más frecuentemente.
Los Hermanos Zuleta, Jorge Oñate, Rafael Orozco con el Binomio, Los Betos, Diomedes, en general los mejores, y otros muchos grupos, han convertido sus temas en éxitos inmortales. Cuando hablamos de compositores, me deja clara su admiración por El viejo Mile. Su Gota Fría suma casi 50 versiones, entre ellas, las de Julio Iglesias, María Dolores Pradera y Paloma San Basilio. “Eso no es gratis”, asegura. Y en lo que parece ser un consenso entre los más conocedores, Beto también señala a El pollo, Luis Enrique Martínez, como el más grande acordeonero de la historia.
…Ahora que estamos frente a letras efímeras, huecas y con poca verdad, los amantes del Vallenato celebramos que Villanueva haya parido a tantos guajirazos para este canto y que Beto Murgas siga defendiendo a la música vallenata del facilismo y la mediocridad
Miguel A. Chavarro Buriticá




















